UNA IGLESIA VIVA CON PASADO, CON PRESENTE Y CON FUTURO. Actualmente son ocho los grupos que constituyen la Parroquia de Santiponce: Cáritas, Pastotal de la Salud, Pastoral Familiar, Catequesis, Jóvenes, Grupo Parroquial Romeros de San Isidoro del Campo, Hermandad del Rosario , Hermandad del Rocío, Asociación del Sagrado Corazón y Asociación de la Santa Cruz.
¡¡¡¡Gracias Santidad!!!!
¡¡¡Gracias Santidad!!
miércoles, 17 de marzo de 2010
Evangelio del día, Miércoles.
Evangelio según San Juan 5,17-30.
El les respondió: "Mi Padre trabaja siempre, y yo también trabajo".
Pero para los judíos esta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre.
Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: "Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.
Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.
Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que él quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie: él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo,
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida.
Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.
Así como el Padre dispone de la Vida, del mismo modo ha concedido a su Hijo disponer de ella,
y le dio autoridad para juzgar porque él es el Hijo del hombre.
No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz
y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.
Nada puedo hacer por mí mismo. Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de aquel que me envió.*******************************************************************
Hoy, el Evangelio nos habla de la respuesta que Jesús dio a algunos que veían mal que Él hubiese curado a un paralítico en sábado. Jesucristo aprovecha estas críticas para manifestar su condición de Hijo de Dios y, por tanto, Señor del sábado. Unas palabras que serán motivo de la sentencia condenatoria el día del juicio en casa de Caifás. En efecto, cuando Jesús se reconoció Hijo de Dios, el gran sacerdote exclamó: «¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia, ¿qué os parece?» (Mt 26,65).
Muchas veces, Jesús había hecho referencias al Padre, pero siempre marcando una distinción: la Paternidad de Dios es diferente si se trata de Cristo o de los hombres. Y los judíos que le escuchaban le entendían muy bien: no era Hijo de Dios como los otros, sino que la filiación que reclama para Él mismo es una filiación natural. Jesús afirma que su naturaleza y la del Padre son iguales, aun siendo personas distintas. Manifiesta de esta manera su divinidad. Es éste un fragmento del Evangelio muy interesante de cara a la revelación del misterio de la Santísima Trinidad.
Entre las cosas que hoy dice el Señor hay algunas que hacen especial referencia a todos aquellos que a lo largo de la historia creerán en Él: escuchar y creer a Jesús es tener ya la vida eterna (cf. Jn 5,24). Ciertamente, no es todavía la vida definitiva, pero ya es participar de la promesa. Conviene que lo tengamos muy presente, y que hagamos el esfuerzo de escuchar la palabra de Jesús, como lo que realmente es: la Palabra de Dios que salva. La lectura y la meditación del Evangelio ha de formar parte de nuestras prácticas religiosas habituales. En las páginas reveladas oiremos las palabras de Jesús, palabras inmortales que nos abren las puertas de la vida eterna. En fin, como enseñaba san Efrén, la Palabra de Dios es una fuente inagotable de vida.
martes, 16 de marzo de 2010
Evangelio del Martes.
Evangelio según San Juan 5,1-16.
Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.
Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco pórticos.
Bajo estos pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, paralíticos y lisiados, que esperaban la agitación del agua.
.
Había allí un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años.
Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó: "¿Quieres curarte?".
El respondió: "Señor, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes".
Jesús le dijo: "Levántate, toma tu camilla y camina".
En seguida el hombre se curó, tomó su camilla y empezó a caminar. Era un sábado,
y los judíos dijeron entonces al que acababa de ser curado: "Es sábado. No te está permitido llevar tu camilla".
El les respondió: "El que me curó me dijo: 'Toma tu camilla y camina'".
Ellos le preguntaron: "¿Quién es ese hombre que te dijo: 'Toma tu camilla y camina?'".
Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jesús había desaparecido entre la multitud que estaba allí.
Después, Jesús lo encontró en el Templo y le dijo: "Has sido curado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrirán peores cosas todavía".
El hombre fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado.
Ellos atacaban a Jesús, porque hacía esas cosas en sábado.
Hoy, san Juan nos habla de la escena de la piscina de Betsaida. Parecía, más bien, una sala de espera de un hospital de trauma: «Yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos» (Jn 5,3). Jesús se dejó caer por allí.
¡Es curioso!: Jesús siempre está en medio de los problemas. Allí donde haya algo para “liberar”, para hacer feliz a la gente, allí está Él. Los fariseos, en cambio, sólo pensaban en si era sábado. Su mala fe mataba el espíritu. La mala baba del pecado goteaba de sus ojos. No hay peor sordo que el que no quiere entender.
El protagonista del milagro llevaba treinta y ocho años de invalidez. «¿Quieres curarte?» (Jn 5,6), le dice Jesús. Hacía tiempo que luchaba en el vacío porque no había encontrado a Jesús. Por fin, había encontrado al Hombre. Los cinco pórticos de la piscina de Betsaida retumbaron cuando se oyó la voz del Maestro: «Levántate, toma tu camilla y anda» (Jn 5,8). Fue cuestión de un instante.
La voz de Cristo es la voz de Dios. Todo era nuevo en aquel viejo paralítico, gastado por el desánimo. Más tarde, san Juan Crisóstomo dirá que en la piscina de Betsaida se curaban los enfermos del cuerpo, y en el Bautismo se restablecían los del alma; allá, era de cuando en cuando y para un solo enfermo. En el Bautismo es siempre y para todos. En ambos casos se manifiesta el poder de Dios por medio del agua.
El paralítico impotente a la orilla del agua, ¿no te hace pensar en la experiencia de la propia impotencia para hacer el bien? ¿Cómo pretendemos resolver, solos, aquello que tiene un alcance sobrenatural? ¿No ves cada día, a tu alrededor, una constelación de paralíticos que se “mueven” mucho, pero que son incapaces de apartarse de su falta de libertad? El pecado paraliza, envejece, mata. Hay que poner los ojos en Jesús. Es necesario que Él —su gracia— nos sumerja en las aguas de la oración, de la confesión, de la apertura de espíritu. Tú y yo podemos ser paralíticos sempiternos, o portadores e instrumentos de luz.
lunes, 15 de marzo de 2010
Evangelio del lunes.
domingo, 14 de marzo de 2010
Domingo de Pregón. A las 11 de la mañana.
sábado, 13 de marzo de 2010
Primer Viacrucis de la Parroquia.
Organizado por el párroco y con la colaboración de: Las Hermandades del Rosario, los jóvenes del Rocío, los jóvenes Romeros de San Isidoro, el Grupo Joven de la Parroquia, y los feligreses de la Comunidad Parroquial. El próximo Viacrucis será el sábado antes del domingo de Ramos a las 8 de la tarde. Desde aquí agradecemos la participación de todos.viernes, 12 de marzo de 2010
Evangelio del viernes.
Evangelio según San Marcos 12,28-34.
Un escriba que los oyó discutir, al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: "¿Cuál es el primero de los mandamientos?".
Jesús respondió: "El primero es: Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor;
y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.
El segundo es: Amarás a tu prójimo como a tí mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos".
El escriba le dijo: "Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él,
y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios".
Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: "Tú no estás lejos del Reino de Dios". Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Hoy, la liturgia cuaresmal nos presenta el amor como la raíz más profunda de la autocomunicación de Dios: «El alma no puede vivir sin amor, siempre quiere amar alguna cosa, porque está hecha de amor, que yo por amor la creé» (Santa Catalina de Siena). Dios es amor todopoderoso, amor hasta el extremo, amor crucificado: «Es en la cruz donde puede contemplarse esta verdad» (Benedicto XVI). Este Evangelio no es sólo una autorrevelación de cómo Dios mismo —en su Hijo— quiere ser amado. Con un mandamiento del Deutoronomio: «Ama al Señor, tu Dios» (Dt 6,5) y otro del Levítico: «Ama a los otros» (Lev 19,18), Jesús lleva a término la plenitud de la Ley. Él ama al Padre como Dios verdadero nacido del Dios verdadero y, como Verbo hecho hombre, crea la nueva Humanidad de los hijos de Dios, hermanos que se aman con el amor del Hijo.
La llamada de Jesús a la comunión y a la misión pide una participación en su misma naturaleza, es una intimidad en la que hay que introducirse. Jesús no reivindica nunca ser la meta de nuestra oración y amor. Da gracias al Padre y vive continuamente en su presencia. El misterio de Cristo atrae hacia el amor a Dios —invisible e inaccesible— mientras que, a la vez, es camino para reconocer, verdad en el amor y vida para el hermano visible y presente. Lo más valioso no son las ofrendas quemadas en el altar, sino Cristo que quema como único sacrificio y ofrenda para que seamos en Él un solo altar, un solo amor.
Esta unificación de conocimiento y de amor tejida por el Espíritu Santo permite que Dios ame en nosotros y utilice todas nuestras capacidades, y a nosotros nos concede poder amar como Cristo, con su mismo amor filial y fraterno. Lo que Dios ha unido en el amor, el hombre no lo puede separar. Ésta es la grandeza de quien se somete al Reino de Dios: el amor a uno mismo ya no es obstáculo sino éxtasis para amar al único Dios y a una multitud de hermanos.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Evangelio del jueves.
martes, 9 de marzo de 2010
Los miércoles; comunión a más de 30 personas mayores.
Evangelio del día, Miércoles.
lunes, 8 de marzo de 2010
El aborto ademas de un crimen es un autentico negocio.
Francisco J. Contreras_Catedrático de Filosofía del Derecho
POR J. FÉLIX MACHUCA Publicado Lunes , 08-03-10 a las 07 : 06
Durante estos días ha sido difícil contactar con él. Conferencias, charlas, encuentros y preparativos para la «manifa» de ayer lo han tenido realmente ocupado. Suele ser un ciudadano ocupado y preocupado. Se ocupa de sus alumnos y de su biblioteca familiar, donde me cuentan que hay libros sugerentes y sugestivos. Y se preocupa de lo que debería preocupar a todo ciudadano que aspire a estar por encima del pan, el circo y la subvención. Una respuesta en la entrevista parece dejarnos clara su actitud ante la vida, su preocupación como ciudadano: si somos pocos los que asomamos la cara es porque hay pánico a desafiar la hegemonía cultural de la izquierda. Bueno, pues parece que el catedrático Francisco J. Contreras es otro más. Otro más que no le tiene pánico a dar la cara frente a un Régimen que, por la desesperación de algunas de sus últimas decisiones, parece agrietarse como una casa vencida…
Ayer estuvo en la manifestación de la Tercera Marcha Por la Vida para pedir la derogación de la ley del aborto de la ministra Aído
—Dicen que es usted un coquito…
—Los profesores que dejaron huella en la Universidad solían ser exigentes. Todo el mundo recuerda a Pelsmaecker … Pero, en mi caso, casi todo es leyenda negra.
—También dicen que en sus años de estudiante corregía incluso a sus profesores en clase…
—No creo haber sido tan repelente. Sí recuerdo haberme resistido (bastante jovencito) a algún profesor que adoctrinaba descaradamente. Me eduqué en un colegio muy ideologizado.
—Pero es que cuando juega al Trivial con sus hermanos y cuñadas llega a corregir datos de las preguntas formuladas…
—Hombre, cuando uno pierde siempre queda el recurso de echar la culpa al empedrado …
—¿Es cierto que domina varias lenguas y que cita en clase a los teóricos extranjeros en su propia lengua: alemán, inglés y francés?
—No se me ocurriría utilizar lenguas extranjeras en clase. Me limito a pronunciar correctamente los nombres de los autores. Y a incluir obras en otros idiomas en la bibliografía, como se hace en toda Europa.
—Me imagino que dado el nivel de nuestras facultades no debe ser muy fácil para algunos alumnos que le sigan, ¿no?...
—El nivel medio puede haber descendido, pero hay siempre un grupo de alumnos buenos que le siguen a uno sin dificultad. He dado tres matrículas de honor y varios sobresalientes en el último examen.
—En cambio, el otro día, le leí en ABC una tribuna tremendamente clara sobre la nueva ley del aborto de la ministra Aído…
—Creo que una mayoría de españoles son contrarios al aborto libre. Si somos pocos los que sacamos la cara, es porque hay pánico a desafiar la hegemonía cultural de la izquierda.
—Partía usted de la base de que un huevo de un buitre leonado tiene más protección jurídica que un feto humano…
—También, en la época de la esclavitud, salía más caro robar un caballo de raza selecta que matar a un esclavo. Retroprogreso, creo que lo llaman.
—Es curioso que se invierta tanto en salvar al lince (loable propósito) y se invierta también tanto a favor del aborto y sin permiso paterno.
—Algunos dicen que humanos hay ya muchos, y linces muy pocos. Cierto ecologismo fanático soñaría con la reducción de la humanidad, en aras del equilibrio ambiental. Lovelock dijo que sobramos el 90 por ciento.
—¿Cree usted que todas estas nuevas leyes engendran presupuestos económicos que estimulan el negocio?
—Por supuesto, el aborto es, además de un crimen, un fabuloso negocio. Los beneficios de la industria abortera en 2000-2007 se estiman en más de mil millones de euros.
—¿Entiende que un ministerio invierta cerca de treinta mil euros en un mapa de excitación del clítoris cuando Andalucía roza el millón de parados?
—No, salvo que la solución que hayan pensado para el paro sea la generalización del oficio más viejo del mundo.
—¿Es usted religioso?
—Sí.
—¿Entiendo que defiende el derecho a la vida como una exigencia de su fe?
—Que hay vida desde la concepción es una evidencia científica. Que la dignidad no puede depender del tamaño (o la tienen todos, o nadie) es una evidencia lógica. Nada de esto tiene que ver con la fe.
—La nueva ley estimula el placer sexual como un derecho más. En algunos casos incluso desde la infancia. ¿No le parece temerario?
—«Corrupción de menores»... La Estrategia de Salud Reproductiva dice que los niños tienen derechos sexuales. Y fue un gobierno del PSOE el que rebajó a 12 años la edad mínima para practicar sexo legalmente.
—¿Nunca, entonces, en cualquier caso estaría justificado el aborto según sus principios?
—Si la vida de la madre peligra, debe recibir tratamiento, aunque ello pueda dañar al feto. No es «aborto terapéutico», sino un acto de doble efecto. La eventual muerte del feto sería un resultado colateral.
—¿Qué piensa de Bono?
—Un demagogo muy hábil. Su defensa de la ley del aborto es increíblemente cínica y falaz. Creo que su «catolicismo» es impostado. Intenta retener el voto católico que pueda quedar en el PSOE.
—¿Cree que hay muchos socialistas como él que no lo han pasado bien durante la aprobación de esta nueva ley del aborto?
—Si tan mal lo pasan, deben dar testimonio e irse dando un portazo, como hizo Mercedes Aroz o ha hecho el concejal de Paradas. ¿O es que la fidelidad al partido pasa por encima de cualquier principio moral?
—Casi cuarenta hermandades sevillanas se unen contra la citada ley y apoyaron ayer la III Marcha por la vida. ¿Echó de menos a alguna?
—Prefiero formularlo en positivo: celebro que sean ya casi cuarenta, y hago votos por que muy pronto sean todas.
Domingo 7 de Marzo: SEVILLA DIJO SI A LA VIDA.
Borja tomó la palabra en la Plaza Nueva. Cogió el micrófono a los pies de San Fernando bajo un cielo que mudó en azul por momentos el gris perenne de hace casi tres meses. Habló de sus cinco hijos y del sexto, aún nasciturus. Se refirió al segundo como la clave de su vida, como la fuente de alegría de la casa. Su mujer y él nunca se hubieran perdonado no tenerlo, a pesar de que el consejo de los médicos era rotundamente el de interrumpir la gestación. Sabían desde el principio que padecía el síndrome de Down. Hubo lágrimas en los rostros de muchos participantes en esos momentos, aplausos y comentarios laudatorios. Las cifras oficiales de asistentes: entre 12.000 y 15.000 personas.
También se vieron muchos cofrades, a pesar de que la organizadora percibió frialdad en la oficialidad cofradiera cuando pidió el apoyo efectivo de las hermandades. El hermano mayor de la Sagrada Cena, Eduardo García, leyó un comunicado para dejar clara la apuesta de las hermandades contra el aborto y la defensa de la vida desde la concepción del ser. La Cena, el Santo Entierro y el Silencio fueron, con diferencia, las tres primeras cofradías en adherirse al acto. Las entidades convocantes estaban satisfechas con la respuesta cofradiera, aunque no podían ocultar que esperaban incluso más: "Si en Sevilla salen 52.000 nazarenos, que cada cual saque sus conclusiones. La tarea formativa de las hermandades no ha hecho más que empezar". Al acto acudió el presidente del Consejo, Adolfo Arenas, acompañado por consejeros, como Tomás Vega y Andrés Martín. Y los hermanos mayores Antonio Rodríguez Cordero (Silencio), Luis Miguel Onieva (Santo Entierro), Javier Criado (Pasión) y el Sol (Juan Luis Amaro).
Al evento asistió el líder municipal del Partido Popular, Juan Ignacio Zoido, que aseguró haber «defendido siempre el derecho a la vida, porque es el más importante de todos».
El futuro candidato a la Alcaldía de Sevilla destacó el «firme compromiso» que mantiene su partido para conseguir la derogación de la ley. «Me siento orgulloso de la sociedad sevillana y de sus hermandades, que una vez más dan ejemplo», concluyó.Entre el público, mucha gente mayor y muchos matrimonios jóvenes. El lema de la concentración: España dice sí a la vida. El objetivo: posicionarse públicamente una vez más en contra la ley de plazos que regula el aborto y en favor de una normativa que ayude a la mujer sin recursos a tener a su hijo. "Y que le evite las secuelas catastróficas que sufrirá toda su vida si aborta", alegaron los manifestantes. Juan María del Pino, presidente de los padres católicos, dejó claro que la defensa de la vida "trasciende a la propia fe, es cuestión de sentido común". Y sentenció: "Los católicos que hoy han venido lo han hecho porque nuestra fe nos dice que el aborto es un crimen y los que no son católicos, para decir que el aborto no significa progreso ni más libertad para las mujeres"
Evangelio Lunes 8 de Marzo.
domingo, 7 de marzo de 2010
Invictus. Tarde del domingo, sesión de cine con los Romeros.
Evangelio del Domingo
Evangelio según San Lucas 13,1-9.
En ese momento se presentaron unas personas que comentaron a Jesús el caso de aquellos galileos, cuya sangre Pilato mezcló con la de las víctimas de sus sacrificios.
El les respondió: "¿Creen ustedes que esos galileos sufrieron todo esto porque eran más pecadores que los demás?
Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera.
¿O creen que las dieciocho personas que murieron cuando se desplomó la torre de Siloé, eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén?
Les aseguro que no, y si ustedes no se convierten, todos acabarán de la misma manera".
Les dijo también esta parábola: "Un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Fue a buscar frutos y no los encontró.
Dijo entonces al viñador: 'Hace tres años que vengo a buscar frutos en esta higuera y no los encuentro. Córtala, ¿para qué malgastar la tierra?'.
Pero él respondió: 'Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré.
Puede ser que así dé frutos en adelante. Si no, la cortarás'".
Hoy, tercer domingo de Cuaresma, le lectura evangélica contiene una llamada de Jesús a la penitencia y a la conversión. O, más bien, una exigencia de cambiar de vida.
“Convertirse” significa, en el lenguaje del Evangelio, mudar de actitud interior, y también de estilo externo. Es una de las palabras más usadas en el Evangelio. Recordemos que, antes de la venida del Señor Jesús, san Juan Bautista resumía su predicación con la misma expresión: «Predicaba un bautismo de conversión» (Mc 1,4). Y, enseguida, la predicación de Jesús se resume con estas palabras: «Convertíos y creed en el Evangelio» (Mc 1,15).
Esta lectura de hoy tiene, sin embargo, características propias, que piden atención fiel y respuesta consecuente. Se puede decir que la primera parte, con ambas referencias históricas (la sangre derramada por Pilato y la torre derrumbada), contiene una amenaza. ¡Imposible llamarla de otro modo!: lamentamos las dos desgracias —entonces sentidas y lloradas— pero Jesucristo, muy seriamente, nos dice a todos: —Si no cambiáis de vida, «todos pereceréis del mismo modo» (Lc 13,5).
Esto nos muestra dos cosas. Primero, la absoluta seriedad del compromiso cristiano. Y, segundo: de no respetarlo como Dios quiere, la posibilidad de una muerte, no en este mundo, sino mucho peor, en el otro: la eterna perdición. Las dos muertes de nuestro texto no son más que figuras de otra muerte, sin comparación con la primera.
Cada uno sabrá cómo esta exigencia de cambio se le presenta. Ninguno queda excluido. Si esto nos inquieta, la segunda parte nos consuela. El “viñador”, que es Jesús, pide al dueño de la viña, su Padre, que espere un año todavía. Y entretanto, él hará todo lo posible (y lo imposible, muriendo por nosotros) para que la viña dé fruto. Es decir, ¡cambiemos de vida! Éste es el mensaje de la Cuaresma. Tomémoslo entonces en serio. Los santos —san Ignacio, por ejemplo, aunque tarde en su vida— por gracia de Dios cambian y nos animan a cambiar.
Cursillo Prematrimonial de fin de Semana.
jueves, 4 de marzo de 2010
Evangelio viernes 5 y comentario.
Evangelio según San Mateo 21,33-43.45-46.
Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'.
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia".
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?".
Le respondieron: "Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo".
Jesús agregó: "¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos".
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos.
Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta
Hoy, Jesús, por medio de la parábola de los viñadores homicidas, nos habla de la infidelidad; compara la viña con Israel y los viñadores con los jefes del pueblo escogido. A ellos y a toda la descendencia de Abraham se les había confiado el Reino de Dios, pero han malversado la heredad: «Por eso os digo: Se os quitará el Reino de Dios para dárselo a un pueblo que rinda sus frutos» (Mt 21,43).
Al principio del Evangelio de Mateo, la Buena Nueva parece dirigida únicamente a Israel. El pueble escogido, ya en la Antigua Alianza, tiene la misión de anunciar y llevar la salvación a todas las naciones. Pero Israel no ha sido fiel a su misión. Jesús, el mediador de la Nueva Alianza, congregará a su alrededor a los doce Apóstoles, símbolo del “nuevo” Israel, llamado a dar frutos de vida eterna y a anunciar a todos los pueblos la salvación.
Este nuevo Israel es la Iglesia, todos los bautizados. Nosotros hemos recibido, en la persona de Jesús y en su mensaje, un regalo único que hemos de hacer fructificar. No nos podemos conformar con una vivencia individualista y cerrada a nuestra fe; hay que comunicarla y regalarla a cada persona que se nos acerca. De ahí se deriva que el primer fruto es que vivamos nuestra fe en el calor de familia, el de la comunidad cristiana. Esto será sencillo, porque «donde hay dos o más reunidos en mi nombre, yo estoy allí en medio de ellos» (Mt 18,20).
Pero se trata de una comunidad cristiana abierta, es decir, eminentemente misionera (segundo fruto). Por la fuerza y la belleza del Resucitado “en medio nuestro”, la comunidad es atractiva en todos sus gestos y actos, y cada uno de sus miembros goza de la capacidad de engendrar hombres y mujeres a la nueva vida del Resucitado. Y un tercer fruto es que vivamos con la convicción y certeza de que en el Evangelio encontramos la solución a todos los problemas.
Evangelio jueves 4 de marzo y comentario.
miércoles, 3 de marzo de 2010
EVANGELIO DEL DIA 3 MIERCOLES Y COMENTARIO.
martes, 2 de marzo de 2010
Evangelio del día 2 y comentario.
lunes, 1 de marzo de 2010
Comentario al Evangelio de hoy 1 de Marzo,Lc 6,36-38
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